Las orgullosas mamás se reunieron con el ministro Jaime Mañalich y el Director Nacional de FONASA, Mikel Uriarte con quienes compartieron sus experiencias de vida, años de esperanzas y sueños por llegar a engendrar sin lograrlo. Eso cambió gracias a la puesta en marcha del Primer Programa de Fertilidad de baja complejidad, financiado por FONASA y llevado a cabo por el Centro de Infertilidad de la Universidad de Valparaíso.
La Agrupación “Queremos Ser Padres” (QSP) al cual pertenecen las parejas que recibieron el beneficio, agradeció el apoyo. “Hemos realizado marchas de coches vacíos, pero esta vez quisimos traerlos con bebés y de esta forma demostrar que haciendo pequeños esfuerzos podemos dar soluciones a las mas de 350 mil parejas que no pueden tener hijos en Chile. A todos les decimos que no bajen los brazos, porque son esos mismos con los que cargarán su sueño”, aseguró Patricia Ramírez, presidenta de QSP.
“Ver coches vacíos nos parece grave y nos duele. Por eso, el gobierno del Presidente Piñera se comprometió con este tema y le encargó al director de Fonasa generar financiamiento y nuevas capacidades para tener más casos como los que ustedes representan con pleno éxito con niños en sus brazos”, dijo el ministro Mañalich.
El programa comenzó en septiembre del año pasado, con un cupo de 80 ciclos a realizar en 40 parejas. Al concluir diciembre de 2011, se había atendido a 42 parejas, con un 12,5% de éxito en tasa de embarazo por ciclo iniciado. A juicio de los expertos, lo que a simple vista pudiera parecer poco, resulta que es un éxito total.
“La naturaleza humana es muy poco proclive a reproducirse y una pareja normal y sana tiene sólo el 20% de posibilidades de embarazarse mensualmente, mientras que las parejas infértiles tienen sólo entre 1-2% por mes. Para contextualizar esto, los resultados de este proyecto están por sobre el 9,5%, que es el promedio de los centros más importantes de Europa (valores entregados por la ESHRE, Sociedad Europea de Reproducción Humana)”, explica la doctora Verónica Chamy, directora del programa.
Las tasas son aún más impresionantes, si se considera que del total de mujeres tratadas (42), 38 respondieron a la inducción de la ovulación y de ellas, 9 quedaron embarazadas, lo que representa un 24% de éxito. Es decir, se logró embarazar al 21% de las parejas, sólo con métodos de baja complejidad.
El Director de FONASA, MIKEL URIARTE, dijo que, considerando el éxito que el programa tuvo, “decidimos ampliarlo, multiplicándolo cinco veces para 2012, lo que implica una inversión de $700 millones. Hoy tenemos mamás que esperaron serlo por mucho tiempo y queremos que eso se replique en otras partes. Cuando asumimos, vimos que había enormes presupuestos para la contracepción, y muy poco para ayudar a quienes quieren ser padres. Por eso, y porque nuestra población envejece y necesitamos más niños, es que pondremos todo nuestro esfuerzo para aumentar los cupos y los recursos, durante la discusión del Presupuesto”.
Para tratamientos de baja complejidad –que permiten llegar a más parejas y con mayor tasa de éxito- se mantiene el Centro de la Universidad de Valparaíso para pacientes de Valparaíso y se extiende este año a los hospitales de Iquique, la Serena, Los Andes, San Juan de Dios del Servicio Salud Metropolitano Occidente, Hospital Grant Benavente de Concepción, Hospital Regional de Valdivia y Hospital de Punta Arenas.