Beneficiarios cotizantes y no cotizantes

Todas las personas inscritas en el Seguro Público de Salud, cuentan con acceso y cumplimiento garantizado de sus derechos en salud. Sin embargo, y con el fin de proteger especialmente a aquellos que están o pasan por una situación socioeconómica difícil, Fonasa distingue entre beneficiarios cotizantes y beneficiarios no cotizantes.

  • Un beneficiario cotizante, es todo el que aporta económicamente al financiamiento solidario del seguro, con sus cotizaciones legales, las que después se reinvierten en provecho de toda la población beneficiaria. Por lo tanto, son beneficiarios cotizantes los trabajadores dependientes (incluidos los por turnos, jornadas o días), independientes y pensionados, y cualquier otro que cotice mensualmente en nuestra alternativa de previsión.

    Como cotizante, el beneficiario puede obtener atención de salud, tanto en nuestra red Pública Preferente (Modalidad MAI), como en nuestra red Privada (Modalidad MLE), esta última, por medio de la compra de un Bono de Atención en Salud (BAS).
 
  • Por otro lado, el beneficiario no cotizante es todo el que no aporta económicamente al seguro, por carecer de recursos, o porque éstos no son suficientes para cotizar (menor al ingreso mínimo imponible). También se cuenta aquí a los trabajadores que han sido cesados de sus funciones, y que al término del período de su Subsidio de Cesantía o Seguro de Desempleo, no han podido encontrar una nueva fuente laboral.

    Un beneficiario no cotizante puede obtener atención de salud únicamente en la red Pública Preferente (MAI) con la cobertura de Fonasa. Cualquier atención brindada en un establecimiento fuera de la red Pública Preferente, debe pagarla en forma particular.

Cargas legales

Una carga legal, es aquella persona que cuenta con las condiciones para inscribirse en el seguro, mediante una asociación a un beneficiario que cotiza (titular), teniendo los mismos derechos y obligaciones de éste. Fonasa no pone un máximo de cargas legales asociadas a un beneficiario.

Califican como cargas legales:

  • El o la cónyuge de un beneficiario/a
  • El o la conviviente civil de un beneficiario/a, presentando el certificado de Acuerdo de Unión Civil (AUC), emitido por el Registro Civil
  • Los hijos propios y adoptados, hasta los 18 años (entre los 18 y 24 años se mantiene la condición de carga sólo si éste es soltero/a y si acredita estudios de enseñanza media o superior en una institución educacional reconocida por el Estado)
  • Los nietos y bisnietos, huérfanos de padre y madre o que han sido abandonados
  • Los padres, abuelos y bisabuelos mayores de 65 años, sin fuente de ingresos y que vivan a expensas del beneficiario
  • La madre viuda, sin requisito de edad, pero siempre que no perciba renta y dependa económicamente del beneficiario.

 

Para inscribir a una carga legal, el beneficiario titular debe presentar los siguientes documentos, en cualquiera de nuestras sucursales, o en nuestro sitio web:

  • Certificado que acredita el derecho a asignación familiar de la carga legal, emitido por el IPS o Caja de Compensación (CCAF), para trabajadores dependientes cuyo empleador esté suscrito a una de ellas
  • Para revalidar la condición de carga legal para un hijo/a de entre 18 y 24 años, se debe presentar una vez al año (marzo) un certificado de alumno regular, emitido por el mismo IPS o CCAF
  • Hijos de 25 años en adelante no califican como carga legal
  • Los trabajadores independientes deben extender además, un certificado de matrimonio, certificado de nacimiento o libreta de familia, según la carga en cuestión (sólo en sucursales).

 

En el caso de los convivientes civiles, deben presentar:

  • Certificado que otorga el Registro Civil que acredite la relación de parentesco Conviviente Civil
  • Declaración jurada simple del afiliado, en la que consigne que él o la Conviviente Civil, vive a expensas y no disfruta de una renta.